29 de junio de 2008

EL TIEMPO NO CAMBIA

- Y eso?

- Es una maleta (varias de hecho)

- Ya sé que es pero qué significa.

- Significa que espero que tu propuesta siga en pie.

- (silencio)

- ¿La idea de vivir juntos?

- Sï sí, sé cuál idea pero pensé que querías esperar a que tu paciencia no fuera necesaria y mi pasión no estuviera controlada...

- Bueno...

- Sabes que puedes quedarte, te lo pido todas las noches.

- En realidad es sólo esta noche.

- No empecemos con tu cavernicolés. Te quiero y quiero que te quedes.

- (risa)

- También quiero saber qué pasó. No eres del tipo "así de pronto".

- Ayer noche...

- No llores, sólo por favor no llores.

- Yo no lloro... ¿Quieres saber o no?

Silencio.

- Me di cuenta que no he estado equivocada, sobre mi mamá.

- No entiendo. Pasa hace frío. ¿Quieres café?

- No, gracias. ¿Me ayudas caballero?

- Sï señorita. Sigue.

- Me gusta que me digas señorita. Bueno, descubrí que no me quiere.

- ¡Riña de mujeres! ¿Cómo no va a quererte? Es tu mamá.

- Sï me quiere, pero como una obligación de madre, no como a ellas. No como yo pensaba. Me dolió, me dolió saber que lo que he pensado todo este tiempo es real. Entiendo que sea normal, siempre hay preferidos y de verdad que no me molesta lo entiendo. Sólo ayer me di cuenta de que mis ideas sobre preferencia y cariño son más fuertes de lo que creía. Bueno, aunque sabía que pasaba no quería creer que era cierto, me hacía como que también yo tenía un lugar especial. No es cierto, es pura terapia china - de esa al vapor y de dos pesos- ni soy tan especial, ni me quiere y lo que es peor: piensa que soy más peor de lo que soy.

- No te había visto llorar...

- Te dije que yo no lloro, pero también decía que ella me quería y mira...


- No, no soy tan buena como Regina, tampoco soy linda como Constanza. Quizá es el mismo no cariño que siente por mi padre el que no deja quererme.

Sabe que con él tengo un lazo diferente, él siempre cree en mí. Él sabe lo que hago, reconoce mi esfuerzo y me jode cuando me ve fuera de foco. Respeta mi espacio y está orgulloso de mi perseverancia y mi cambio continuo sin miedo. Sabe que tengo mis metas claras y que no me rindo y está detrás de mí para cuando necesito apoyo. Cree en mis sueños.

Una vez... ¿Sabías que yo quería ser bailarina? ¿Sabías que llegué a dar clases? La música me toca la piel y libera mi alma mis sentidos, bailar... Era una de las mejores, mi técnica era pésima, ausente. Es que ella no pudo llevarme a mis clases porque trabajaba y pues ni modo. ¿Sabes que eso todavía me duele? No he podido superarlo. También quería cantar y tocar la batería y salir en la tele y tener una banda de rock. Cuando crecí y me di cuenta que no solo no había apoyo sino no había ni siquiera ganas de creerme me enfoqué a otras cosas.

Me gustaba la foto, la lucha social, quería viajar a la sierra y apoyar comunidades indígenas. Tomé clases de tzotzil y me iba horas a la UNAM a encontrarme con uno de ellos, platicaba del desarrollo o lo que debía ser el desarrollo de las comunidades y los problemas con el gobierno. Quería escribir y hacer denuncia social y luchar por usos y costumbres de lo que para mí es mi raza. Tampoco eso la tenía contenta.

Sé que estudiar en una universidad privada una licenciatura como Dios manda (lástima que mandó comunicación y no administración u otra cosa así) la hizo feliz pero saberme trabajando en un banco sin huraches, ni trenzas, ni ropita bordada eso sí que le trajo respiro a su vida. Ya ni te digo cuando entré a Televisa.

Ni me pongas esa cara. Ya sé, no hice nada de lo que quería por tonta. No quería problemas, trataba de evitar discusiones-es que conmigo era la campal siempre-. No es fácil crecer con la idea de que los problemas en casa son causados por uno, menos cuando ese uno tiene 3 años ó 4 ó 5 ó 9 y así pasa el tiempo. Y bueno me falto carácter... Mi vida no es tan mala he hecho mucho de lo que he querido, las cosas más importantes las dejé por mi familia y ni modo ya no hay nada qué hacer. Mira regresé a casa por aquello de la unidad familiar y ahora hasta divorcio y repartición de bienes.

A ella la quiero, la respeto. Respeto sus ideas y sus acciones, empecé a perderle confianza cuando ella empezó a odiar a mi chico. Al final no pasó nada con él pero la relación entre nosotras nunca fue igual. Mientras más crecía menos me parecía a ella o a sus ideales de hija. Quizá esa es otra de las razones para no quererme.

No entiende el arte ni la vida de los artistas, no sé si lo soy pero tengo tanta pasión como ellos. Quizá porque la tengo y no hice nada con ella, a lo mejor si lo fuera estaría orgullosa de mí. No lo creo. Al final fue ella quien me apartó, primero de aquella escuela, luego de la danza y en la música ni siquiera creyó, bueno en realidad hizo su voluntad. No la culpo.

Claro, muchas veces me gustaría ser Regina o Constanza, nomás tantito para sentirme en paz, otro poco para ser yo y al final para saber lo que significa tener apoyo de verdad.

Bueno no me quejo, tengo zapatos más lindos que ellas, claro también tengo mucha más ropa que ellas, pero no soy tonta. Los regalos materiales son como los besos que me das cuando acabas de hacer algo que no me gusta. Sólo buscan cubrir la ausencia o el daño. En mi caso nunca cubrieron nada, pero siempre me callaron la boca. Al primer reclamo: silencio.

Soy una buena persona y creo que poseo muchas más cualidades de las que se ven, por eso digo que la cara no me ayuda. No, tampoco soy tan bonita como mis hermanas, pero tengo cara de mensa y eso me lo dice el espejo todos los días. Mi mamá dice que soy bonita y que no tengo cara de mensa pero aquí entre nos, no le creo nada (dice que soy igual que una de sus tías, y esa tía está fea que espanta).

Sé que he crecido como persona, que he modificado actitudes, respuestas, carácter. Sé que soy mejor persona que antes y eso me lo debo a mí solita, me siento feliz y orgullosa de mí. Ella me sigue tachando de lo peor y ve en mí errores que yo ni me había dado cuenta. Es más llegué a pensar que era un apoyo para ella y resulta que me sobrevalué. En fin.

Bueno, sólo quiero saber si puedo pasar la noche hoy.

Mañana me regreso a casa, no quiero que se enojé y se preocupe por saber dónde estoy.



1 comentario:

El Contador Ilustrado dijo...

Dificil de entender y dificil de explicar.

"haciendo lo ajeno propio"