18 de marzo de 2008

MUSICA.

Dios bendiga al I.pod y al I tunes y al Lime Wire.....nada me ha hecho mas feliz que descubrir nuevos horizontes musicales y un simpatico circulo de hombrecillos alrededor de ellos.
En una de esas hasta aprendo a tocar la guitarra.

tengo al mejor improvisador del mundo.
les debo el video, lo posteare pronto!



michelle

9 de marzo de 2008

DE RECUERDO

Apenas cerrado la puerta aprovechamos la noche sin luna y sin luz y nos besamos…

Tus amigos esperaban afuera y mi madre arriba.

Dos segundos después ya estabas humedeciendo tus dedos con mi cuerpo. Yo ya había terminado con los impedimentos, mordía de poco en poco tu cuello sintiendo como tu sangre ebullía y descendía cediendo, así, a nuestras necesidades.


¡No traigo condón!

Entonces coloque mis llaves en el piso, te pedí que sujetaras mi bolso y saqué de mi cartera el último. Mientras lo abrías yo me hincaba frente a ti y te besaba…


La primera vez que te vi fuiste el pretexto para parar una relación, pero que más podía pasar si desde entonces tus manos descubrían la suavidad y redondez en la oscuridad de mi cuerpo.

Bailamos. De vez en cuando nuestras miradas se toparon, no así nuestros deseos, esos estaban en constante compenetración.

Nos dijimos adiós, los tres, los tres dijimos adiós. Mire al suelo y ahí estabas, impreso en papel. Te tomé y llevé conmigo. Así fue como volví a verte y tú a recorrerme.

Yo conducía el auto, tú mi placer.

Nunca llegamos al final. No quise. No hablamos de nada. No, nunca nos permitimos penetrar-nos. No, hasta esa noche.

Te di el condón, mi espalda y el resto de mi cuerpo...


Sin adeudos, Alonsa.

3 de marzo de 2008

EL PILOTO

¿Quieres ir a la playa conmigo? ¿A cuál? Me preguntas. Besas mi frente, tomas mis manos…

- Déjame ver tus ojos.

Separé mi rostro de tu pecho y te miré con el mío. Lo besaste y me besaste.

- Me gustas, me gustas toda. Completa. Déjame verte.

Mi cuerpo no podía detenerse, sin embargo, regresaba mi rostro al único espacio con luz para que pudieras mirarlo.

- Me encantas, me encanta escucharte, no dejes de hacerlo.

Ahí estaba yo, mi torso desnudo, mi cabello a medio recoger, el maquillaje perfecto: húmedo, mis mejillas rojas, mis labios a punto de reventar y mis ojos…

- Me encantan tus ojos, así más -cuando estás prendida- ¡Quiero verlos! Déjame verlos.

Así sobre de ti, sobre mis rodillas, contigo en medio de mí. Yo cediéndome. Yo cediéndote. Yo cediendo mi cuerpo. Yo sedienta de ti, de tus labios y tú de los míos…

No pensaba.

No pensaba en nada. Eras tú. Tú el de antes. Tú el de las tardes en la Condesa. Tú el de las caminatas y las charlas sobre nosotros. Tú el del juego de palabras… Eras tú, yo.

Estoy mirándote, viendo en tus ojos el deseo, viendo en tus ojos mis labios entreabrirse para recibir los tuyos, para humedecerlos, para penetrarlos con tu lengua tibia, rítmica, candente.

- ¿Te puedo morder?

Sentí cómo mi mano tomaba tu cabello con fuerza te acerque a mi pecho… mis caderas abiertas, mis labios mojados, el sonido de mi voz y mi mirada disfrutando la acción de tus labios en mis senos… tú dentro de mí.

Escucho mi respirar.

Escucho mi corazón. Todo se detiene

- Sí. Deberíamos ser novios, nos llevamos bien, reímos y encima, nos encanta el sexo.

Escucho mis jadeos, me escucho bebiendo el vino de tu ser… a mí también me encantas.

…




Lo que escuchamos es el reflejo del temblor que recibe aquel espacio entre mis piernas que toca mi cabeza y escurre hasta mis pies…

Ahí mismo terminará todo. La ilusión, la playa, el amor.

Soy perfecta, pero estoy tarde. Ni tu quieres encontrarte ni yo buscarte. Otra te ha visto de frente, en la luz. Te casarás el día siguiente… Yo me quedaré con el recuerdo eterno de mi primera vez y la suerte de la luna llena.


We're still just friends…DAMN!
Regina.