Ayer estuve domingueando en casa del Vlado, estaba muy cansada por el reven del sabado pero me relaje con la pipa de la paz y conviví. Estuve viendo mafufadas en canal 7 y doblada de risa durante horas, basicamente porque soy bien boba y la otra es por que el anfitrión hace chistes hasta por quien debe lavar los platos.
El punto de este post son dos cosas que llamaron mi dispersa atención, la primera fué viendo Cindirella Man y los ultimos 15 minutos de madrazos sin fin. Estaba tan penosamente embobada con la película que pude sentir el ardor del rostro, de sus ojos y la altisima temperatura a la que se elevó el cuerpo de (aaahhh) Russel Crowe. Luego me pusieron videitos del nuevo hit en la vida de Vladimir que este deporte extremo en el que andan saltando bardas, escaleras y montañas en la bici. Estaba muy colocada y pense muchas cosas, la mas importante es que somos adictos a la adrenalina, al corazon acelerado a mil por hora, al nudo en la panza y las manos sudorosas.
Si en los deportes extremos incluimos el mio que es dar todo por promesas que no se han hecho, entonces perder algunos dientes y tener lastimadisima la rodilla vale completamente la pena cuando a cambio obtienes todo lo que necesitas para sentirte vivo.
Mich F. y lo que sigue.
2 comentarios:
Queda claro que a Starbucks le falta cafeina (y tienes una muela picada).
tssssss pueji es que mi nueva adiccion es el The verde grande helado con harta azucar! yooom!
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