Érase una vez una pequeñita (muuuy pequeñita) linda linda (tan linda que no lo podrías creer. A lo largo de su vida hubo muchos chicos (algunos no taan chicos)hasta que conoció a un baterista de quien quedó preñada, no no perdón enamorada y ella le preguntó si quería desposarla (nva palabra!) él le dijo q no (de hecho dijo "no y no") y salió huyendo (o sea desapareció).
Entonces la chica linda lloró dos segundos y de pronto imaginó sus siguientes años sola... WOW! se emocionó tanto que corrió a su casa tocó la puerta de su vecino y lo hizo suyo!!! Desde entonces tiene una vida placentera y feliz: sin lavar, cocinar ni planchar, saliendo con sus amigas, tirándose al que le da la gana, gastando su dinero en ella y sin tener q ir a Mama Rumba a recoger borrachos (el de los gadgets y una que otra reyna seguro me entienden!).
Entonces la chica linda lloró dos segundos y de pronto imaginó sus siguientes años sola... WOW! se emocionó tanto que corrió a su casa tocó la puerta de su vecino y lo hizo suyo!!! Desde entonces tiene una vida placentera y feliz: sin lavar, cocinar ni planchar, saliendo con sus amigas, tirándose al que le da la gana, gastando su dinero en ella y sin tener q ir a Mama Rumba a recoger borrachos (el de los gadgets y una que otra reyna seguro me entienden!).
F I N
Sí, al final del cuento viene la moraleja nomás que hubo un problema: Yo (no taan peque ni taan linda) me topé con otro baterista y no aprendí la lección...

Alonsa, de vuelta(,) en la Condesa con compañia Porteña.
2 comentarios:
extrañaba leerte. fueron varias visitas sin encontrarte. gracias!
te va a hacer bien escribir
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