3 de enero de 2007

UNA VEZ MÁS Y DE FRENTE (o Nada es Nada!)


Un día, de este año, en la Condesa…

- ¿Quieres seguir con esto?
- Qué es esto? Si no hay nada! Esta ondita es nada!

- Yo también espero que llegue mi princesa.

- Te he respetado, no te haría chingaderas… siempre te he dado tu lugar! Me quedé pensando… “¿cuál es mi lugar?” No dije nada

- Yo no te quiero lastimar!
Risas
- ¡Tú no me puedes lastimar! Lastimar ¿tú a mí?

- Si te digo no, es no. No me ruegues.

- Estaba jugando, como otras veces!

- Si lo que quieres es jugar, está chido, pero no conmigo!

- No tienes derecho a pedirme nada!

- No tengo ninguna obligación contigo!

- No tienes derecho a exigirme!

- Estoy depre…

- Yo también tengo problemas y no por eso te tiro mi mierda! Cada quien sus broncas!

- Si quieres un novio hay 20 millones de güeyes que te lo pueden dar!


Por supuesto cualquiera que escuche la discusión de arriba, sobre todo el tono en el que se da y las circunstancias, puede adivinar que ella lo dejó. Obvio! Nadie puede estar con alguien que le habla de ese modo! Sería una falta de respeto para ella, para su dignidad!

Parece que nunca te escuché… Y encuentro esto -justo hoy, cuando me estoy despidiendo- este diálogo y pienso de nuevo en todas la señales.

Así iniciaba la carta que seguía, la de la despedida, porque el día de la discusión con tanta hostilidad ya no se podía continuar o terminar, empezaba así:

Para empezar, Nada de reclamos!

(Ella nunca reclama, perdona, a veces recuerda pero sin dolor, otras olvida…)

Es sólo como un pié de página la historia de dos monines. La historia de la nada!

Y todo empezó con tal indiferencia que fue suficiente para saber que para ti yo había hecho algo mal. Sí, para ti, porque hasta ahora no sé qué te molesto.

Días después, se encontraron y él le reclamo una “ondita” con uno de sus “amigos”.., No había nada, los dos lo sabían pero la información era de una fuente certera, de confianza, de sus amigos…

Parece que entonces la inspiración terminó; o quizá él le llamó y ella corrió a contestar su móvil, a detener la canción de los Chemical Brothers, (característica de las llamadas de él) que aún ahora, confiesa, le sube el estómago a la garganta, le enfría las manos y se las hace sudar al mismo tiempo y empieza a sonreir como estúpida. Lo anterior citándola son, sus propias palabras.

La idea es que no hay más, tres puntos suspensivos y la carta termina.



Seguramente tiempo después, halló la “nota” y con otra tinta escribió:

Y otro día, vuelves a aparecer como si nada, como si todo hubiera estado perfecto, como si tú y yo no fuéramos extraños.

Al cabo de 10 meses…

Pues no, no lo dejó… y siguió así muucho tiempo… hasta que se decidió…

Para Camaleón, una vez más y de frente…

Lo que hace el amor, el tipo de apodos que se pueden manejar. Para los ajenos a las
relación nos parecen tan poco lógicos pero conforman historias de vida, le dan un sentido diferente a las relaciones. Marcan el inicio de historias particulares irrepetibles, con personajes propios. Porque es iluso pensar que cuando una pareja esta cerca son los mismos, aún bajo las condiciones de “La Nada”, cuando algo vibra la persona se transforma, es producto de las mismas vibraciones y son éstas las que permiten este tipo de sobre nombres dándoles un sentido único.

Hoy no quiero estar, no quiero escribir… por más que quiero sonreir… Hoy no. No puedo!

¿A quién engaño? Me engaño. ¿Lo hago más cuando siento que me quieres o cuándo digo que te quiero dejar?

Me haces falta.

Hoy no quiero.

No quiero escribir, ni leer, ni escuchar, Estás en mí como el sexo enla cabeza de
los hombres…

Me haces falta, mucha falta.

En tu último viaje (bueno el último desde la última vez que me permitiste estar cerca de ti, el último día que me visitaste) Te extrañe. Sí.

No vivo contigo. Duermo contigo apenas una o dos veces por mes. Te beso muy de vez en cuando y por poco tiempo para que no, ¿cómo dices? Ah! Para que no te
“embeses”.

Te extrañé.

Ese día ibas a una ciudad, de la que no recuerdo el nombre, algo de algún animal… Me despedí de ti por teléfono, hablamos mucho y me sentí sola, te sentí lejos de mí. (jajaja), siempre lo estás! Pero ahora te extrañe diferente, mi cabeza y mi cuerpo, te
asumieron lejos y te extrañe… sé que me entiendes… (sigue leyendo si crees lo
contrario).

Me preocupé, nunca me había pasado. A tu regreso de otro lugar allá por el norte, cuando también te extrañé (fueron los tiempos en que conociste a mi padre! Cómo dijiste? Jajaja. “me vió con ojos de: este es el que se está tirando a mi hija! Reímos). Me llamaste para verme… por supuesto, como siempre, dejé todo y fui contigo ¡qué frío y que rica comida! En ese viaje me pensaste (eso dijiste, me lo dijiste), me extrañaste, dijiste que habìa chicas lindas pero que sólo esperabas llegar pronto para poder verme y estar conmigo… seguro no te acuerdas… yo sí y sigo sonriendo. De la misma manera, yo te extrañé.

Te acuerdas que una vez me miraste, y preguntaste "¿Nunca vas a dejar de sonreir?" Te acuerdas que contesté? "Sí, el día que no estés conmigo".

Hoy no estás conmigo, y sonrío. Sí, pero no te mentí, es que estás conmigo, en mi cabeza, por más que quiero olvidarte hay algo en este karma que me hace pensarte…

No pasa un día en el que no escuche algo de ti, y eso que no eres famoso? Te imaginas si fueras artista de rock, de esos que beben y tienen sexo con muchas chicas y viajan por todos lados… que bueno que no, que no eres de esos… para salir con ellos hay que tener un carácter especial, quizá lo tengo pero ¿Crees que ellos se den cuenta cuándo
una chica los quiere? Crees que con esa vida y con esa música puedan llegar a
enamorarse? Yo creo que sí, pero ya sabes que estoy loca, me lo dijiste mucho
tiempo… No lo sé y no creo saberlo nunca.

Mi móvil está lleno de tus mensajes, es que si los borro se me olvida que eres real, que existe y cuando llego a platicar de ti, poca gente me cree, para eso también sirven los mensajes y las fotos, también las guardo.


Y luego, con letra cansada:

… y después de un año y casi 6 meses…
Te extraño y me siento sola. Me haces falta.

No lo sabes, ni siquiera lo imaginas.

Hacerte a un lado, me duele tanto! No sé si puedas entenderlo, tanto como tus olvidos, tus desapariciones y tus llamadas, las que nunca haces.

Cambiaste!
Sí, de pronto. Un día decidiste no llamar, no platicar de tu día y del mío. Sólo tu sabes que fue lo que pasó.

También yo he tenido rupturas dolorosas. También yo sé lo que significa que el otro no te valore. Lo sentí. Pero contigo me arriesgué, tuve el valor. A ti te falta.

Igual que yo, tú pudiste notar muchas cosas, pero lo único que no puedes decir es que no me esforcé para darte todo y estar contigo siempre (claro, siempre que te llegaban ganas de verme, no de sexo, de verme) que te fallé con alguien o que dejé apoyarte o de creer en ti. No. En eso soy muy diferente, fue el click que tuvimos desde un inicio! Y la canción… que chistoso nos gustaba pero la historia no machaba ahora sí… no esta padre!

Hoy me haces falta como muchos otros días, muchos…

Y no es que el “Trato” no me importara, me importa más de lo que crees, pero eres tan especial que mis sentimientos se siguieron de largo y aprendieron-aprehendieron del acuerdo hasta que me involucré. Respeté el acuerdo, pero me enamoré y aquí estoy!

Te extraño y me haces falta!

No de pensamiento, no tus palabras… Tú. Tú y tenerte junto a mí en estos momentos tan complicados… (extraño llamarte pa contarte trivialidades y cosas “graves”, para saber que opinas de mi pelo, o para tomar una decisión importante, me haces falta!)

Recuerdas mi cumpleaños, espero, porque si después de molestarte tanto todavía lo olvidas… bueno… no. Sé que te acuerdas, pero no estás y eso no ayuda… Te extraño y me haces falta.

Te necesito aquí.

Tenerte a “mi lado” me costó!!! Cambié, mis ideas lo hicieron y por fin entendí la frase “rompe paradigmas” Y contigo no sólo rompí paradigmas, rompí reglas en mi casa, a la moral y las buenas costumbres y hasta un condón cuando estábamos en tu casa a escondidas y era el único que teníamos (y nos quedamos con las ganas).

Lo sabía, es cierto, nunca me mentiste, yo a ti tampoco pero te gustaba que ocultara la vedad. Sabía lo que iniciaba pero me dejé y comencé a sentir y estuviste dentro de mí, siempre, hoy.

Es cierto, no quiero que termine ¿Qué teminé qué? Damn! No quiero, no puedo pensarte lejos de mí- quiero decir más, de a devis.

Y aunque te hago a un lado Tu y Yo sabemos que aquí estoy, “no sólo hoy y no sólo en la peda”.

Te amo.

Camaleoncita…


Y regresamos a meses antes…

Cuando alguien te mira a mi lado vibra tus sentimientos hacía mí, lo sienten, lo ven… yo lo siento y lo creo…

-Mi amiga ¿te acuerdas de la francesa que andaba con el chavo ese güero que no me acuerdo de dónde es, pero como dice mi abue, si es güero seguro es extranjero? ¿te acuerdas de ella? Ella decía: hay cosas que no se pueden ocultar: lo veo contigo y
sé que te adora… cuando hablas te mira con esa cara que ponemos los que estamos
enamorados… ya con eso bastaba para que yo me sintiera la más feliz… Hay contigo
se me olvidaba ser inteligente!

Le creo, lo creo y te creo, pero me haces falta!

Aquí abajo aparece su nombre, pero para que personificarla si es la historia que a más de una le acomoda…

Los encuentros citados no fueron casuales, fueron encuentros que el deseó y ella proporcionó alterando el orden de su vida, sabía lo que hacía pero era feliz, vibraba… hasta que ella decidiera que era suficiente!

De todas maneras, terminó… parece que las señales son ciertas. Igual que la película del Círculo Polar han estado cerca de encontrarse, el final de dicha película puede ser el final de la historia de ellos, pero sólo puede…

Fuiste mi primera vez… no me arrepiento, pero es cierto, la primera vez no siempre es la más linda… yo no quiero nada parecido a ti… me gustas tú y lo que me haces sentir, me gusta la mujer que soy cuando estoy contigo… me gustas y me gusta estar contigo porque desde el primer momento me has cambiado y he sido mejor persona, eso me gusta y tu más. La primera vez que dije esto, me escuché lo asimilé y me di cuenta que estaba perdida… estaba enamorada. No pude imaginar que iba terminar… así.

Y hubo una canción, sí, esa noche en la Condesa, era para ella, hablaba de un juego entre dos, donde saben que juegan pero siguen adelante, uno deja ir al otro y deja de buscarlo, lo haya (como ella con sus señales), en diferentes lugares, él se da cuenta de lo importante que es ella y lo que le hace sentir, pero no, nunca la encuentra. Espero que no sea el caso de la chica de esta historia, no sería lindo que dejara de sonreir!

Perhaps!
El día de hoy iría de compras con mi hermana, camino a la tienda, (esa que vuelve totalmente locas a las mujeres que se desetresan firmando), me encontré con está chica, hacía mucho que no la veía y el reencueentro no fue fácil no está padre ver a alguien después de mucho (hasta se me había olvidado que la conocía) y verla mal, sonreía sí, pero no era real.

Tomamos un café en una de esas cafeterías linda y con un toque de esoterismo que abundan en la Condesa. A mi hermana la dejé en la tienda comprando madrecitas, sí, quiero decir cosas chiquitas, para el bebé que viene en camino, mañana es el baby shower…

Regresé a casa tomé mi Mac un poco de vino tinto, blues y me senté en la terraza de la casa donde comparto espacio con mucha gente… mi hermana para este momento debe seguir firmando, dice que la tienda esa estará abierta hasta que ella termine de comprar sus cosas, (está cabrón, pa’ como es ella, si fuera yo ya hubieran quebrado…mmm bueno, no , si venden condones agua Perrier y vinito como este) ah… me perdí… les decía.. preferí escribir y al final pensé en los consejos que hubiera podido darle… no atiné a ninguno! No soy la más apta, cómo serlo cuando hasta el año pasado pensaba que era lesbiana… sí, (imagino tu cara)… no lo soy, después de una larga pubertad y de vivir con 3 chicas distintas en países distintos vengo a dar a mi México lindo y descubro que no. No y no. No son las chicas las que me ponen mucho… son los chicos, sus manos, sus lenguas y todo eso que caracteriza al sexo masculino…

Qué le dije cuándo me despedí?

“Busca un libro, una taza de té, luego acurrúcate en un sillón y descansa…” Cuando Las estrellas se alinean verás que todo estará bien. Bueno eso de las estrellas es una frase que, desde que pertenezco al Clan de Brujas, existe, seguro también me lo volé.

Lindo no? Piensa lo que quieras… me lo volé de mi horóscopo, estaba anotado en el mantelito del café ese donde estábamos y no se me ocurrió nada más… se fue feliz y compró un libro, se llama algo así como ¿por qué los hombres quieren a las cabronas?

Dijo que cuando acabará me lo iba a prestar, pero mi hermana dice que no lo necesito, que ya, de por sí, soy cabrona. Ella se fue harto entusiasmada

Espero que cualquier cosa que las estrellas le deparen ella siga sonriendo,,, o que sea feliz….



Alonsa Del Prado...
(utilizando el id de Regina, hasta que una de las reinas se sirva a invitarme)

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