Bueno originalmente este blog lo íbamos a iniciar dos, pero se me hizo un poco tarde, como es una constante en mi vida no me preocupo más, llegaré tarde hasta a mi velorio na más pa ver cómo me veo muerta jajajajajaja. Me uno a la declaración de vida y resumen de este año que hace la Furlong, ok, mmm este año... Bueno hubo de todo, matrimonios, separaciones, viajes, novios, etc.
Yo también extraño la casa de museo 51, esa casa que parecía hostel de gringos y que tenía un caserito muy guapo cuyo depósito de alquilerm me lo devolvió en especie jejejejeje; en fin, que ahí nacimos las dosm fue nuestra primera casa de aquella y mía, y éramos felices, esos árboles y ese silencio que después de 10 cuadras de subida, que nos costaban un huevo por cierto, te brindaba ese rinconcito, con una caguama y un toque pa los pachecos, pero era nuestra casa y jugábamos a cuidarnos, a pelearnos y a veces a comprendernos. Teníamos la necesidad imperiosa de estar juntos y de decirnos hermanitos, me acuerdo que yo era la mamá porque tengo complejo de gallina y así los jodía con sus cuidados personales.
Por esa casa desfilaron mujeres y hombres de todas nacionalidades y gustos, fluctuaban y fluían entre la habitación del marco y la mía, en su esquina cada cual, en medio la de furlong que miraba la pasarela con su amante de siempre, ese rod del que tanto se habla, y bueno creo que alguien más antes de regresar con el susodicho. En fin siempre contamos con gratas compañías excepto por un psicópata y un par de chilenos que, como siempre, yo invité a la casa a cenar (ajá) jajajaja en fin era una buena casa y una buena familia. Pero llegaron las promociones de tickets aéreos, aumentos de sueldos y ascensos laborales y nuestra vida tranquila y de pacifistas estudiantiles cambió; trabajo excesivo, pocas horas de dormir, una obsesión tras otra, 1,2 se sube a tu cama, en fin tuvimos que encerrarnos en nuestros objetivos. Un día tomé un avión y amanecí en Buenos Aires, cosa que cambió mi vida para siempre (ahhhhh no es choro si me cambió cabrón) pero esa es otra historia que contaré después, felices fiestas aunque creo un pito de toda esta vaina navideña, feliz año nuevo y ah mucho gusto mi nombre es Martha la reyna de la barra, que llegó un poco tarde...
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