9 de diciembre de 2006

LA RESPUESTA A TUS LLAMADAS

No has estado aquí.

He decidido tomar la depresión como el alcoholismo… un día más, tan sólo este día.

- ¡Sólo hoy!

Me bastó!

- ¡Basta!

Estás fuera…

¡Has pasado!

...Estabas...

- ¿Estuviste?

Con el alcohol es no más alcohol, con la depresión… ¿Qué con la depresión?

No. No te adelantes.

Un día más de la misma mierda! Un día más que soportar, que soportarme. ¿Tengo que hacerlo?

¡Es curioso como los papeles se invierten!

Se vale luchar. ¿Se vale? Sí, lo creo, vivo de eso, me alimento de mis logros y cuando no están…

¡Desapareciste! No. Yo te aniquilo, al igual que mi deseo, que mis ganas de tenerte, que mis ideas de lo que era ¿éramos? ¿lo fuimos?

El verbo ser… tan irregular, tan cotidiano, tan confuso, tan simple!

Esperas el sexo… sigues leyendo, buscando encontrarlo… ayer, sí y tú no estabas.

Hoy no, me duele la cabeza… A ti, lo sé, también, pero no hablamos de la misma. La mía siente, vibra (contigo); la tuya sólo piensa, no actúa, escupe sus palabras y para.
- Hoy la Luna es hermosa. Sí, ya lo dijo ella: le da miedo.

- ¿Estás nerviosa?- No llores… La enfermedad es sólo del que la tiene, no la apropies, no es justo.

Tengo que soportarme… ¿hasta cuándo?

- No me gusta verte así. Estoy triste.
Yo pensaba… También pensaba que era feliz, que con eso me bastaba.

- Si lo ves no le digas nada… lo sabe todo se lo he dicho, he creído que le importa…
… yo pensaba… ¿Te dolerá? ¿Lo vas a notar?

Va a voltear a su alrededor, mirará como siempre (nunca me observó, no logró ver mis ojos, mi alma).

Yo pensaba que era porque te pasaba algo. No, era por mí.

Soy fuerte, pensé. Y lo soy, lo sé.

- Mira la Luna
- No me da…- ¿Cuáles fueron tus palabras? Sería mentir

No, ya no puedo seguir imaginando que estás.

- Me gusta, me da fuerza. A él no, creo que por su religión.

- Lo decidí.
- Pero cierra el círculo.
- ¿Para qué? Algo me dice que no es el fin..
Volteaste y me miraste a los ojos, saliste al baño.

Voy a desaparecer, voy a vivir otra vida: La mía.

Me explicaste cómo funciona el cenicero. Yo compré condones.

Me dijiste que te estabas… que estabas tan cerca… ibas a venirte. Yo tenía lubricante, a punto de aceptar… de darte la bienvenida a un nuevo círculo, iba a dejarte entrar… (espera, voy a ver la fecha de caducidad, quizá pueda llevarlo a mi siguiente vida ¿lo voy a necesitar? ¿Y si lo bebo? ¿Pasarás con eso?)

Había alcohol, como siempre, nunca nos faltó, pero tampoco llegó el valor… y fuimos…

Entraste en mí un 24 de junio, fue el año de los cambios,
fue el año donde los ojos se abrían y nos preparaban para las sorpresas del
siguiente… (me olvidé de eso)

Poco a poco, después de un tiempo, duele… poco a poco hasta el tope y hubo una llamada, siempre llamadas, desde entonces… las esperé pero no llegaron.

Hasta el tope… después de poco mi cuerpo te aceptó, vibramos como … no me gustó y trataste, con tus manos, de explorar esos rincones que nadie había tocado… lo lograste y entraste, hubo dolor, aún después de año y casi medio, entras con dolor pero lo permito porque me place, me prende, me vengo una y otra vez.

Te permití tanto… todo… y tú a mí. Cada vez que aparecías una aventura empezaba y yo acababa exhausta… Es hora de descansar.

Nunca me importó pagar… -el dinero no era problema- me hice adicta a ti, de ti, a tu saliva -que ocupabas para mi placer, nunca para el tuyo, para eso pagaba-.

Bajabas, aprendiste a hacerlo tan bien! Era capaz de gritar, debía guardar silencio. Siempre nos observaban y tenía que callar… era el trato… todo con nosotros fue así… firmaste con tu semen mi cuerpo y con eso nuestros acuerdos.

Hace poco abrí los ojos, estabas montado en mí, abrías mi cuerpo y me penetrabas, oía una canción… ¿cómo dice?

Say you won’t care… Voy a escucharla, espera, no puedo seguir…
regreso.
Casi rompo mi piano ¿lo recuerdas? Y cuando metí el tornillo en la tuerca recordé… te recordé haciendo lo mismo conmigo… tantas veces.
When all that we need it’s just a reaction it’s much to ask 4 when there's no attraction anymore.
Y sí, las horas se convertían en minutos y los días pasaban, pasaron y no lo noté y preferíamos distraernos compartiendo sueños.

Y mientras me veía, las veía… Eran ellas, mujeres desnudas, que nos miraban, ellas no pagaban; yo sí. Ellas te acompañaban, se los permitías y recibían su recompensa, su pago; ¿yo? Terminé. Pensaba que debían envidiar lo que teníamos, sí, nuestro placer. Terminaste en mi boca, me fui. Regresé al día siguiente por mi ropa… me besaste… ya no podía pagar, ambos lo sabíamos, fue el adiós, eso sólo lo intuimos.

Con los años he ganado dinero; he tenido hombres y mujeres, a veces juntos otras veces no; me han pertenecido y yo a ellos, nunca he dejado de pagar.

Tengo todo lo que puedo comprar, lo que quiera, lo que desee.

Has llegado a mí por voces, he envejecido y tú sigues igual… mi error fue no pactar, nunca llegar a acuerdos y no lavar, nunca, tu semen de mi cuerpo. Me gustaba oler a ti.

Áquellos que han pasado por mi vida lo aspiran y con ello te dan vida, fingen que no les importa, sabemos que sì. Has sido lo más caro que he obtenido, que he podido pagar y cuya deuda permanece.

Tengo más años de los que puedo contar y el número de experiencias sexuales lo supera en gran medida...Nadie más llegó a dónde tú. Nadie exploró mis entrañas. Nadie recorrió los caminos que tu abriste. Nadie rasgo mi ser como tú, pero eres tú el único que me ha olvidado… el dinero no me alcanzó para cubrir esa cláusula.

Te has hecho famoso y yo contribuí.

Quizá no me recuerdes. Soy aquélla con cara de mujer y juegos de niña quien dejó que probarás su ser, sin pedir nada a cambio. Dejé que me embriagaras…

Aún tengo tu teléfono, he pensado llamarte, renovar nuestro acuerdo. Lo he pensado tantas veces. Me da miedo.

Me da miedo que veas esta vieja llena de experiencias y vacía en el interior. Me da miedo que todo mi dinero no alcance para pagar tus mentiras y decir que me recuerdas. Miedo de que mi carne, flácida con el tiempo, no sea apetecible. Me da miedo que no vibres más, que no recuerdes esos años…

Me da miedo llegar a Tu Lugar; el que siempre has tenido, el que siempre has ocupado y verlas ahí, al lado de la cama, tan lindas como siempre; y que ya no
quieras explorarme. Que tu semen quede atrapado por la carencia, que no me
habite, que no pueda beberlo una vez más, que mis entrañas no sientan su
espesura, su calor, tu calor. Me aterra no volver a sentirlo, a sentirte…

Prefiero seguir buscando, gastando mi dinero para satisfacerme, para satisfacer a los demás, a los que no me conocen, a los que me miran joven, a quiénes les parezco deseable por más detestable que pueda ser…

Prefiero seguir con tu deuda, que si bien has hecho a un lado, me pesa.

Prefiero seguir viajando, buscando donde invertir mi dinero a cambio de un poco de amor.

Someday


Lo he hecho, he sobrevivido igual que los alcohólicos… me soporté y aquí estoy.

- Quizá yo me estoy volviendo loca pensando que esto de que tengo poderes y
siento cosas que pasan y veo cosas que no son pero están y adivino mentes: quizá
es mentira!!!
- No lo creo
- Yo tampoco
Reímos

Los condones y el lubricante siguen en mi cajón. También el cepillo de dientes que no usaste porque ni siquiera supiste que lo había comprado, tampoco el desodorante.-“Ayer pensé en ti y decidí gastar con mi tarjeta”- era el texto del mensaje que pensaba enviarte, no lo hice. Ya nunca regresaste.

Salimos de mi casa, debías llegar a la tuya. Fumaste mientras yo entraba al súper por la comida para el gato. Arrancaste el carro y desapareciste, caminé de regreso a casa, hacía frío, mucho, casi como los últimos días. Me acordé -“No he comprado mi calentador”- sin ti me va a hacer falta.

Subí las escaleras, alguien reía… Lo había olvidado.. en mi casa había mala vibra… era yo, era él en mi cabeza, fuera de mi cuerpo. La despedida.

Me senté cerca de la ventana, me quite la ropa y pensé en ti, bebí… también eso me dejaste: alcohol…

Tengo Frío.

Te llamé y no hubo respuesta, como antes. Just like that!

Olvidé el inglés, el baile, la música. Me olvidé de mí… No, el móvil me acompaño siempre, con tu foto y la mía, pero no llamaste, también como antes.

Me toco. Trato de imitar tus movimientos. Abro los ojos y te siento junto a mí, como antes…

Mi vela se está consumiendo, como yo, como tú y yo… La Abre Caminos, a la que todas las noches le pedí por ti, no para mí, para tu bien… Al final me abrió la mente y te estoy dejando, haciendo a un lado… Las plegarias funcionaron.

Este año está terminando… y sí… estuvo lleno de sorpresas, La más grande...

Me incorporo. Desnuda en mi cama sin placer y el bulto que está a mi lado tiene tan poca vida como tú: es mi almohada.

Sí, hoy también estoy ardiendo.



7 – 8 diciembre de 2006. ´pl






2 comentarios:

MICHELLE FURLONG dijo...

me sonrrojo y me alegro , y sonrio y tambien me apeno, se soluciono este fin de semana? tal vez es la navidad y el deseo siempre latente de empezar desde cero...

Furlong

Anónimo dijo...

Talvez es el momento de querer sentir-se